La NASA y los OVNIs |
LOS ASTRONAUTAS QUE VIERON OVNIS
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Los
testimonios de personas que afirman haber visto los famosos OVNIS -
Objetos Voladores No Identificados- proliferan a diario en todas partes
del mundo. ¿Pero es posible que los astronautas, que cruzaron el
espacio decenas de veces, nunca hayan visto estos objetos? Seguramente
nos estará engañando aquél que afirme que nunca vio nada raro. El
relato que sigue fue extraído de un informe oficial de la NASA sobre el
primer vuelo orbital tripulado por norteamericanos, que ocurrió el 20
de febrero de 1962. El mismo parece una prueba irrefutable. Dice así:
"Aquí friendship Seven, transmitiendo y grabando, tenemos un
brillante nacimiento del Sol, de color rojo fuerte, qué lástima mi
vista a través del periscopio. Y también, millares de partículas
luminosas girando |
Friendship Seven es el nombre de la cápsula Mercury, de donde fue realizada la transmisión. El astronauta es John Glenn. En el momento de esta transmisión Glenn sobrevolaba durante su primer órbita terrestre, la estación rastreadora de Isla Canton, en el Océano Pacífico, a una altitud de 210 kilómetros, exactamente 1hora, 19 minutos y 38 segundos después de su lanzamiento. Esta es, sin duda, una prueba que tales visiones están relacionadas a las misiones espaciales, pues ellas se continúan repitiendo, siendo relatadas no solamente por astronautas americanos, sino también por los representantes rusos. |
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La
NASA no explicó qué son las partículas que John Glenn, inclusive,
volvió a observar al realizar su segunda órbita, más o menos en la
misma altitud y posición. "... Todas esas partículas - existe
millares de ellas- no están saliendo de la nave. Ellas son alguna cosa
que ya estaba aquí y que cubren una enorme parte del cielo. Puedo
verlas en todas las direcciones y hasta una gran distancia de donde yo
estoy...", dice el astronauta durante su transmisión. ¿Qué serían
las mencionadas partículas?, ¿Polvo Cósmico?, ¿Gases congelados que
despiden los motores de la nave? Hasta hoy todo esto permanece sin
explicación. Antes del vuelo de John Glenn, los soviéticos Gagarin y
Titov también avistaron estos objetos luminosos" en las
proximidades de sus naves Vostok-I y Vostok-II. Posteriormente,
exactamente el día 24 de marzo de 1962, se produce otro hecho
sorprendente. En el vuelo de la Aurora Seven, que tripulaba el
astronauta norteamericano Scott Carpenter, éste logra ver y documentar
a través de fotografías un objeto sólido, cilíndrico, del cual salió
otro objeto menor en forma de disco.
No
hay que olvidarse que, la comprobación de que tales objetos eran en
realidad vehículos tripulados podría, por ejemplo, provocar pánico
entre la población mundial. En
los Estados Unidos, el estudio de los objetos aéreos no identificados
está a cargo de la A.T.I.C. (Air Technology Center), el órgano oficial
de investigaciones secretas de la Fuerza Aérea Norteamericana. Lo mismo
sucedió con la entonces Unión Soviética, donde las investigaciones
también recayeron sobre la responsabilidad de una comisión espacial de
su Fuerza Aérea. En los dos países, los técnicos civiles y militares
tienen prohibido, bajo pena de cárcel, el prestar cualquier declaración
pública respecto de este tema. El astronauta Leroy Gordon Cooper, que durante una misión en el año 1963, también avistó "un misterioso objeto que emitía luz verde y poseía una especie de cola roja" como él mismo lo definió, resolvió romper el silencio y publicó el libro "We Seven", Cooper en su libro afirma que hay muchos ejemplos de objetos no identificados en torno de la Tierra, indicando la posibilidad de que pueda existir vida en alguno de ellos". Después del misterioso encuentro espacial de Cooper, ocurrió algo increíble con el soviético Valery Bykovsky, a bordo del Vostok V, cuando fue seguido en plena órbita por un objeto sólido de forma oval, no identificado. En el año 1965, se realizaron varios vuelos orbitales tripulados en los que fueron registradas presencias de cuerpos extraños en el cielo. Tres años más tarde, Gordon Cooper y Charles Conrad, astronautas tripulantes de la nave Geminis V, detectaron "una cosa luminosa en forma de disco, con un brillo verdoso". Cooper, que ya había visto otro objeto no identificado en un vuelo anterior, hizo algunos comentarios a la prensa sobre el asunto y terminó siendo censurado por la NASA. En diciembre de 1965 Frank Borman y James Lovell batieron el récord de permanencia en órbita durante 14 días a bordo de la Géminis II. Durante ese viaje ellos pudieron ver y fotografiar varios objetos extraños, de forma y apariencias diversas. |
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< Cuando Lovell salía al espacio desde la Geminis XII tomó una serie de fotos, archivadas con el número S6662871. En ellas se ve una forma tubular que, según técnicos de la NASA, serían restos de comida. |
VISIONES MUY NÍTIDAS
Años
más tarde, en oportunidad de visitar distintos países el astronauta Richard
Conrad dijo en una entrevista que durante una misión de la nave Géminis 11,
cuando él mismo caminaba fuera de ésta con el objeto de fotografiar estrellas,
fue avisado por su compañero Charles Conrad, que el radar de la nave había
captado la presencia de un objeto viajando rápidamente en sentido contrario al
de la nave. La Géminis 11 y el objeto en cuestión se cruzaron y Richard
consiguió verlo y fotografiarlo a pesar de que todo sucedió muy rápidamente.
En
1968, el hecho se repitió cuando varios objetos de forma extraña se cruzaron
en vuelo con la Apolo VII, sobre Australia. Uno de los astronautas, Walter
Cunnighan, consiguió ver nítidamente los objetos. Un año después, el famoso
vuelo de la Apolo 11, cuando Neil Armstrong y Edwin Aldrin descendieron en la
Luna por primera vez, fue seguido por misteriosos objetos luminosos. Lo mismo
ocurrió con la Apolo 12, lanzada hacia la Luna algunos meses después. A pesar
de tantos testimonios, el origen de los objetos voladores no identificados no
fue esclarecido hasta el presente.
Las autoridades responsables se excusan de dar explicaciones, no así los especialistas en ovnis, que son estudiosos del asunto, quienes afirman que se trata efectivamente de Ovnis y algunos no descartan la posibilidad de que haya realmente vida inteligente fuera de los límites de la Tierra.
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Imágenes que nunca pudieron ser explicadas fueron tomadas en forma automática por las cámaras de la nave norteamericana Apolo XII cuando recién partía de la Tierra. > |
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Los astronautas afirmaron haber visto muchas similares en las distintas misiones de la época. |
Más recientemente, a principios de los noventas, las misiones del transbordador y los tripulantes de la estación rusa MIR, han fotografiado y filmado en video cientos de objetos luminosos entrando y saliendo de las capas atmosféricas de la Tierra, sin ningún impedimento y a velocidades imposibles de lograr por alguna nave terrestre, muchas veces quinientas veces la velocidad de éstas; durante distintas misiones.
LA
PSICOPATOLOGÍA
Si
por un lado existen aquellos que defienden la existencia de vida extraterrestre,
por el otro están los que atribuyen las visiones de objetos no identificados a
fenómenos psíquicos provocados por la propia mente. Jung, en uno de sus últimos
libros, "Mito Moderno", de 1958, hace un análisis psicológico y
psicopatológico de las visiones de platos voladores. De acuerdo con él, cuando
los astronautas o los aviadores están dentro de sus naves tienen, al mismo
tiempo, en su campo de visión, los complicados indicadores de vuelo y la
inmensidad vacía del cielo o del espacio cósmico.
Si
por un lado, el piloto está con su concentración volcada hacia la observación
minuciosa de complicados instrumentos, por el otro el ser inconsciente aspira a
dominar todo aquel espacio vacío. Tal situación, para Jung, ofrece las
condiciones ideales para la aparición espontánea de fenómenos psíquicos,
como lo confirman todos aquellos que pasan mucho tiempo en soledad. Pero
entonces, ¿cómo se puede explicar el hecho de ciudadanos comunes que también
han avistado estos objetos? Tomando como base la psicopatología podemos decir,
a groso modo, que el platillo volador fue elegido como "un mito
moderno".
Quizás
por conseguir representar una reducción a la vida banal y consciente, es que se
adapta tan adecuadamente a la visión tecnológica actual, siendo nada más que
una proyección de las ansiedades interiores. ¿Cuál de las dos corrientes es
la correcta? - la ufología o la psicopatología- es imposible afirmarlo. Y para
aguzar aún más la polémica instaurada en torno del asunto, no podemos dejar
de tener en cuenta la posibilidad de que quizás las dos hipótesis pueden ser
ciertas.